Condenan a agresor de inmigrantes




Intentó asesinar a dos jornaleros mexicanos que buscaban trabajo NUEVA YORK (EFE).

Un jurado del condado de Suffolk, en el área de Long Island, Nueva York, declaró ayer culpable de intento de asesinato y agresión a Christopher Slavin, por su participación en el brutal ataque a golpes contra dos jornaleros mexicanos el año pasado.

El jurado, que inició el miércoles sus deliberaciones, empleó menos de seis horas en alcanzar un veredicto de culpabilidad contra Slavin, de 29 años de edad, que podría ser sentenciado a una pena máxima de 25 años de prisión por cada uno de los dos cargos de intento de asesinato de que está acusado.

Ryan Wagner, de 20 años de edad, quien está acusado junto a Slavin de propinar la salvaje paliza a los inmigrantes mexicanos, será juzgado en una fecha próxima y enfrenta cargos similares por intento de asesinato y agresión.

El veredicto del jurado se produce 11 meses después de que los mexicanos Israel Pérez y Magdaleno Estrada fueran brutalmente agredidos en un edificio desocupado, en la localidad de Farmingville, adonde los trasladaron los acusados con la promesa de que les concederían un trabajo.

Aquel 17 de septiembre, los dos trabajadores mexicanos sufrieron graves heridas al ser agredidos con una pala y un cuchillo y, en su declaración durante la vista judicial, Estrada señaló que sintió como si su cabeza fuera a explotar a causa de los golpes recibidos y que pensó que moriría allí mismo.

Pérez, por su parte, fue hospitalizado con numerosas heridas de arma blanca en la muñeca, el pecho y la cara, como consecuencia de las cuales perdió mucha sangre.

Después del salvaje ataque, los acusados se dieron a la fuga, mientras que Pérez y Estrada, malheridos y ensangrentados, ayudándose mutuamente, consiguieron llegar hasta las inmediaciones de la autopista que atraviesa Long Island y fueron socorridos por un conductor.

Asunto racial


En sus argumentos finales, la fiscal Eileen Powers resaltó que el caso sobre el que tenía que deliberar el jurado no se trataba de inmigración ilegal ni de una cuestión sobre permisos de residencia, dada la condición de indocumentados de las víctimas.

"Se trata de puro y simple odio, de ridícula noción de supremacía blanca y, principalmente, se trata del engaño para llevarlos a un sitio aislado e intentar matarlos", afirmó Powers.

Aludió además a los numerosos tatuajes que tenía Slavin en su cuerpo, entre ellos imágenes relativas a los skinheads (cabezas rapadas) o cruces gamadas de los Nazis, por lo que pidió al jurado que tuviera muy en cuenta la personalidad de Slavin y el tipo de persona podría cometer un delito como el que se estaba juzgando.

Por el contrario, el abogado de la defensa, Robert del Col, pidió al jurado que dejase de lado la apariencia o las ideas de Slavin y que se centrase en los hechos.

Citó la ausencia de manchas de sangre en el lugar donde supuestamente los mexicanos fueron agredidos o contradicciones entre sus relatos durante la vista judicial y sus primeras declaraciones a la policía.

Durante el juicio, el testigo Mario Mendoza reconoció a Slavin como uno de los dos hombres que el pasado 17 de septiembre entraron en un establecimiento de Farmingville con la supuesta intención de contratar a dos jornaleros.

Mendoza explicó que los dos acusados le ofrecieron trabajo pero, al estar comprometido con otra labor, se ofreció a conducirles hasta la casa en que residían Pérez y Estrada para ponerlos en contacto con los supuestos empleadores.

El ataque contra los jornaleros mexicanos produjo numerosas muestras de condena por parte de organizaciones defensoras de los inmigrantes en el área de Nueva York.

El incidente aumentó por otro lado la tensión entre los residentes de Farmingville, algunos de los cuales rechazan la concentración de hispanos en algunas áreas de la localidad, donde aguardan cada día a que les ofrezcan una ocupación temporal.

 

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